Galveston – Nic Pizzolatto

Hace un año y unos cuantos meses, quienes disfrutamos de las series televisivas (o compartidas a internet, según nuestra economía) gozamos, nos maravillamos y quedamos atónitos con un personaje. Fue el detective Rustin Cohle, protagonista junto a Marti Hart de la serie de HBO “True Detective” quien se llevó la mayoría de los elogios. El personaje, interpretado por un magistral e irreconocible Matthew McCounaghey reflejaba algunas caracteristicas que más bien nos hicieron pensar en él como una construcción literaria. Mezcla de nihilismo, inteligencia desbordada, cinismo y estoicismo, Rustin Cohle se posicionó como un personaje que llegó para siempre al seleccionado del imaginario colectivo.

Pero “True Detective” y sus múltiples referencias e inspiraciones quedaron atrás. Algunos seguimos esperando la segunda temporada (con actores, temática y tópicos nuevos). Y así, gracias a esta creación es que el autor Nic Pizzolatto, quien ya tenía una compilación de cuentos, se catapultó a la estratósfera literaria.

Galveston, el “debut literario del guionista y creador de True Detective” como reza la contraportada es una novela del más puro estilo neo-noir. Sin embargo, desde la primera página y al leer un epígrafe de William Faulkner, sabemos que no leeremos una novela común del género. Sin duda, en Galveston hay matones (el protagonista, Roy Cady es un matón a sueldo), putas, gánsters, borrachos y todas esas criaturas que habitan la ámerica profunda que se configuró en la literatura sureña. Pero en la novela de Pizzolatto, también podemos encontrar un eco nuevo. No solo hay basura blanca (white trash), hay pantanos, playa, árena y mar y esto dota de un significado nuevo y redentor al texto.

La historia es sencilla: Roy Cady, matón a sueldo, ha caído en una trampa de su jefe y se dirige a una emboscada. En el lugar, tras una puntual descripción de los hechos por parte de Pizzolatto, Cady logra salvarse y asesinar a sus captores no sin antes salvar de alguna manera a una chica que se encontraba también cautiva. Es así que el texano, de sombre de ala ancha, melena y barba larga y descomunal cuerpo -como lo describe su creador- acaba salvando a una pequeña mujercita.De este modo, Roy obtiene una segunda oportunidad que no le será fácil flanquear.

Pero Galveston podría ser una novela como todas si se detuviera en la trama. Nic Pizzolatto sabe que la mayoría de sus lectores lo conocen por “True Detective” y elije seguir creando un imaginario seductor. Carreteras despobladas, bares a la orilla del camino, pantanos de nueva cuenta y caravanas habitadas por fantasmas sureños entre Nueva Orleans, el sur de Lousiana y Texas o finalmente la playa de Galveston -que da nombre a la novela-. Tales lugares, y sus habitantes, dan el perfecto trasfondo a la novela narrada por los pensamientos de Roy, siempre cínico, estoico y derrotista. Como Rustin Cohle sin serlo.

Galveston es una experiencia sublime, que aunque retrata de manera grandiosa otra perspectiva de la América profunda, tiene algunos puntos débiles. Quizá los saltos temporales no eran tan necesarios o algunas memorias del protagonista están de sobra. Aún así, su lectura nos da esperanzas -como Roy Cody- de reconciliarnos con la basura y el fango del mundo. Recordemos que Nic Pizzolatto es un optimista, que lo haga a través de la descripción de la porquería y la miseria es asunto aparte. Galveston el brillante debut se confirma como tal y nos regala la promesa de más historias, más personajes y las ganas de cambiar la óptica de nuestros propios demonios. Roy Cady, bienvenido al panteón de los personajes inmortales.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s