Galaor – Hugo Hiriart

Ganadora del prestigiado premio “Xavier Villarrutia” en el año de 1972 Galaor es una novela de caballeros, bestias, princesas, castillos y fantasía al mero estilo del medievo alto. Hugo Hiriart estudió Filosofía y Letras en la UNAM y perteneció a una época donde la creación literaria estaba caminando hacia rumbos de modernización: de Estados Unidos nos llegaba la influencia beat, la literatura de la depresión, la novela negra, el tema de la post-guerra, el sentimiento anti-americano. De Europa nos llegaba el nihilismo, la poesía existencialista, la crítica marxista y las muchas expresiones que transmitían el sentimiento de decepción hacia la idea de occidente. Siendo este el telón de fondo para Hugo Hiriart, contemporáneo de la onda, el cosmopolitismo o el boom literario, nos surge la pregunta ¿Por qué escribir una novela de caballeros?

Si me lo preguntan a mí, puedo adivinar el sentido que dio Galaor a su época: el reto, la invención pura y la sorpresa. La referencia universal de novelas de caballeros y doncellas es el Cantar del Mío Cid, después de este largo poema transmitido por juglares la literatura caballeresca se enriqueció hasta llegar a su antípoda: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Novela cumbre de la lengua castellana donde se realiza una especie de parodia-homenaje total a este tipo de novelas. En ella el protagonista, un hidalgo cualquiera de un lugar llamado La Mancha queda loco por leer tantas novelas de caballeros -así marca la tradición de contar de qué trata el Quijote- . Y es en este marco de locura donde la épica caballeresca se recrea. Con Hugo Hiriart podemos decir que sucede más o menos lo mismo, pero contado muy a la mexicana.

Una forma de reaccionar frente al desastre de la modernidad había sido el refugio en tiempos pasados. Así lo hizo a su manera el romanticismo al encontrar en la Edad Media y la lejana Grecia un modelo para civilizar la barbarie ilustrada, los sueños de la razón habían producido monstruos. Por eso los románticos veían en el sueño y la fantasía antigua una válvula de escape a la racionalidad y tecnificación del mundo. A su manera Galaor rescata esta premisa incorporándola a la problemática propia del continente Latinoamericano. En Galaor Hugo Hiriart recurre a la fantasía pura. La fábula  inventa un mundo que si bien no tiene nada qué ver con el de nosotros podría ser la antípoda que  le da contrapeso.

Galaor recrea  un mundo donde las hadas conceden deseos a las princesas recién nacidas y los dragones las custodian. Si bien es cierto tenemos ejemplos en el cine de animación -pienso en el caso de Shrek- fue “Galaor” la primer novela en ridiculizar la modernidad a través de un cuento fantástico (al menos en México, según mis fuentes). La novela comienza con el nacimiento de Brunilda, hija del Rey de una tierra de la cual no se nos da el nombre, habitada por criaturas mitológicas. Brunilda es amadrinada por tres hadas cuyos regalos son al contrario del cuento de Disney, condecoraciones no muy gratas. Fea, coja, ciega, desdichada y con el corazón pequeño Brunilda es bendecida por una hada que no fue invitada al nacimiento -al contrario de Malefica el hada de Disney que maldice a la Bella Durmiente por resentimiento y exclusión- . Brunilda queda pues bajo un sueño, como una especie de capullo que reventará para ofrecer a la princesa-mariposa más hermosa del reino. Muchos caballeros quieren romper la maldición de Brunilda intentando abrir el capullo pero fracasan. Galaor de Gaula -sutil homenaje a Amadis de Gaula uno de los protagonistas de romances caballerescos del siglo de oro español – un caballero cualquiera se distingue por ser un ebrio de primera, matador de puercos y fiel a su cuadrilla. Hasta un una serie de accidentes lo hacen ser mercenario de un terrateniente y se le conceden deberes. Es Galaor llevado por el azar quién después de pasar una serie de pruebas -memorable es la parte de los jardines de Diómedes y el rescate del Cameolepardis- acaba despertando a Brunilda por accidente. Galaor sin quererlo acaba siendo el caballero que despierta a la doncella para meterse en más líos. Esta es la trama de una novela a la que no le falta nada. Cargada de humor, de fantasía, de profundas reflexiones y un toque de crítica al amor cortés, ese que se debe ganar. Por su cuidada prosa, su bien lograda trama, discreto volumen y la posibilidad de releerse siempre Galaor de Hugo Hiriart es la recomendación literaria de esta ocasión.


libros3

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s