Pasto Verde – Parménides García Saldaña.

Ayer se cumplieron 30 años del fallecimiento de Parménides García Saldaña, escritor que nació en Orizaba y murió en la Ciudad de México en 1982. En la anterior entrada repasamos algo de su vida y obra con datos curiosos y comentarios relativos a sus excentricidades y el olvido de su escritura. Hoy que es Jueves De libros (conocido ritual de Twitter) he querido recomendar su única novela, climax de la literatura de la onda, con rasgos autobiográficos  y con la genialidad o poca originalidad según cada quién, de Pasto Verde, obvia referencia a la marihuana.

La literatura de la onda, término acuñado por el propio Parménides, pretendió expresar aquellos sentimientos de la naciente contracultura en México: chavos de clases medias que se identificaron con las clases más bajas, con la música clandestina (rock, blues, folk y jazz) y las drogas como forma de expandir el estado de la conciencia. Aunque hoy en día el tema ya no sea novedoso, en 1968 Pasto Verde inició una serie de expresiones escritas, musicalizadas y filmadas sobre el sentimiento de los mexicanos que no eran escuchados. A esto, en grandes rasgos, llamaron Contracultura. No era oposición a la cultura, sino una alternativa a la cultura oficial (la de los buenos modales y las costumbres dignas de presumir y mostrar al mundo). Mientras que en la Ciudad de México se podía presumir el Zócalo, los mariachis de Garibaldi, los museos o el castillo de Chapultepec, había otra Ciudad de México, esa que Parménides en Pasto Verde supo plasmar en sus hojas. El Distrito Federal de los hoyos funkies, de las carreras clandestinas, de la prostitución voluntaria y las interminables fiestas bohemias.

¿De qué va Pasto Verde? La anécdota de la novela es sencilla. Un escritor llamado Epicuro, probable alter-ego de Parménides, regresa de un viaje en Inglaterra y Estados Unidos donde se ha  nutrido de la cultura inglesa, de su literatura y su rock, y en Estados Unidos ha leído a la generación beat en su idioma original (cuando en México era difícil conseguir los libros aún, mucho menos leer en su idioma original), Epicuro se ha paseado por los bares de jazz, de música creada por la raza negra y la cultura de los marginados. Su regreso a México implica asimilar todo lo que adquirió en el extranjero y combinarlo con lo mexicano. Para ello se da a la tarea de escribir una novela. Pero la fiesta, los amigos, las mujeres, la propia locura y el ocaso de su personalidad conflictiva aleja a Epicuro de su meta. Pronto Epicuro se ve sumergido en un espiral de contradicciones, de problemas, de recuerdos que aparecen y cortan su comunicación con el mundo encerrándolo en su propia persona.

La novela, si es que puede seguirse tal y como lo escribí, cuenta el viaje de una persona dentro de su experiencia propia. Pero lo sorprendente de Pasto Verde no es su historia, sino el estilo en que Parménides decidió contarla. En la novela podemos leer canciones de The Rollings Stone, The Beatles, SteppenWolf, poemas del propio Parménides (incluye el poema más largo que haya escrito alguien en los años 60s), fragmentos de Jack Kerouac, de Burroughs o Ginsgberg, declaraciones desgarradoras de amor, de amistad y confesiones de un escritor enojado con su época. Además, toda la novela es una dura crítica a la sociedad mexicana, la de la doble moral, la actitud pudiente y la culpa compartida. Dando saltos en la narración, contando cuentos dentro de la novela, poemas, canciones, malas palabras, spanglish, onomatopeyas y otras excentricidades de Parménides. Pasto Verde es un espiral donde la lectura se complica en páginas y otras veces se deja fluir arrastrando al lector a la locura de sus renglones y por una vez en la vida sentir esa furia creadora que un día contagio a toda una generación de mexicanos allá por los años 60s. Si la parte más violenta, cruda y extremista del movimiento de los 60s, el rock, las drogas, el frenesí sexual y el hambre intelectual tuviera nombre: sería Parménides García Saldaña, y Pasto Verde el límite de esa locura que pocos se atreven a cruzar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s